Porque como educadores resulta imprescindible comprender los múltiples modos en los que las nuevas generaciones se comunican, se expresan y se acercan a conocer el mundo.
Nuestros alumnos están creciendo en una nueva ecología comunicativa. Para ellos los teléfonos celulares, la computadora, las consolas de videojuegos, la televisión por cable, los reproductores de MP3, Internet, las cámaras fotográficas digitales, etc., son parte inherente a los modos en los que la gente se comunica e interactúa. Reconociendo diferencias socioeconómicas que impactan en el acceso y uso, los niños y jóvenes de hoy viven en un mundo comunicacional sustantiva y cualitativamente diferente al que nosotros conocimos en nuestra infancia. Sus tiempos para conversar, para leer, para escribir, para pensar, se ven fuertemente atravesados por sus experiencias en esta nueva ecología comunicativa. El ocio y el entretenimiento, como sabemos, también se encuentran transformados por las nuevas tecnologías. Esta generación es la que hoy encontramos en nuestras aulas. Una generación que lee textos complejos en términos de sus diferentes modos de representación, una generación que simultáneamente envía mensajes de texto, chatea y conversa cara a cara con otra persona, una generación acostumbrada al ensayo y error a través de los videojuegos. ¿Cuáles de estas experiencias entran en la escuela y cómo lo hacen? ¿Qué saberes propios de esta generación se entrecruzan, complementan o contradicen con los saberes escolares? ¿Cómo interpretamos los procesos de construcción de conocimiento de nuestros alumnos en relación con sus experiencias comunicativas fuera de la escuela? Animarnos a pensar proyectos con tecnología para el aula nos invita seriamente a pensar en estos y otros interrogantes, a conocer y reconocer a esta nueva generación y sus modos de expresión y comunicación. patricia
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Porque como educadores resulta imprescindible comprender los múltiples modos en los que las nuevas generaciones se comunican, se expresan y se acercan a conocer el mundo.
Nuestros alumnos están creciendo en una nueva ecología comunicativa. Para ellos los teléfonos celulares, la computadora, las consolas de videojuegos, la televisión por cable, los reproductores de MP3, Internet, las cámaras fotográficas digitales, etc., son parte inherente a los modos en los que la gente se comunica e interactúa. Reconociendo diferencias socioeconómicas que impactan en el acceso y uso, los niños y jóvenes de hoy viven en un mundo comunicacional sustantiva y cualitativamente diferente al que nosotros conocimos en nuestra infancia. Sus tiempos para conversar, para leer, para escribir, para pensar, se ven fuertemente atravesados por sus experiencias en esta nueva ecología comunicativa. El ocio y el entretenimiento, como sabemos, también se encuentran transformados por las nuevas tecnologías. Esta generación es la que hoy encontramos en nuestras aulas. Una generación que lee textos complejos en términos de sus diferentes modos de representación, una generación que simultáneamente envía mensajes de texto, chatea y conversa cara a cara con otra persona, una generación acostumbrada al ensayo y error a través de los videojuegos. ¿Cuáles de estas experiencias entran en la escuela y cómo lo hacen? ¿Qué saberes propios de esta generación se entrecruzan, complementan o contradicen con los saberes escolares? ¿Cómo interpretamos los procesos de construcción de conocimiento de nuestros alumnos en relación con sus experiencias comunicativas fuera de la escuela? Animarnos a pensar proyectos con tecnología para el aula nos invita seriamente a pensar en estos y otros interrogantes, a conocer y reconocer a esta nueva generación y sus modos de expresión y comunicación. patricia
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